Diócesis de Fontibón
“UNIDOS POR LA VIDA Y LA FAMILIA”
Carta Pastoral
Monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, S.J.
Obispo de Fontibón
Queridos presbíteros, religiosos, religiosas y seminaristas,
Queridos hermanos y hermanas en la fe,
Queridos hombres y mujeres de buena voluntad,
Como es sabido, en próximos días, la Corte Constitucional deberá proferir sentencia en mérito a la adopción de menores por parejas conformadas por personas del mismo sexo. He observado con perplejidad que dicho Tribunal, en recientes decisiones en materia de familia y vida, ha ido en contravía de una sana y correcta interpretación de nuestra Constitución. En contravía, también, de los auténticos valores que dignifican a la persona humana y contribuyen al progreso de la sociedad.
Nada tiene la Iglesia contra los homosexuales o contra el reconocimiento de sus legítimos y auténticos derechos. Con amor materno, la Iglesia acoge a todos los hombres y mujeres, sea cual sea su condición. Sabemos bien que, con independencia de su orientación e incluso de su comportamiento sexual, toda persona humana tiene la misma dignidad fundamental, el mismo valor ante Dios y ante el Estado.
Es precisamente por respeto a esta gran dignidad, que debemos oponernos activamente a la despenalización progresiva del aborto, al matrimonio entre personas del mismo sexo o a la adopción de menores por parejas homosexuales. No podemos permanecer pasivos ante el continuo atropello de nuestros valores. La Corte Constitucional tiene el deber de velar por la integridad y supremacía de la Carta Magna (art. 241) pero no puede apropiarse la competencia de modificarla con interpretaciones acomodaticias, fruto de una ideología contraria al orden natural, a la dignidad auténtica de la persona humana y al querer del constituyente primario de 1991.
La familia, célula esencial y columna de la sociedad colombiana, ha sido duramente afectada por las decisiones del Alto tribunal que, paulatinamente, ha querido modificar su naturaleza esencial. Para ello, se ha llegado a desconocer la definición constitucional de familia, consagrada en el artículo 42 de nuestra Carta Magna como unión de hombre y mujer. Definición que no permite ambigüedad alguna en su interpretación. Del mismo modo, la Corte ha venido desconociendo el espíritu del artículo 11 de nuestra Constitución, ampliando progresivamente la injusta despenalización del aborto.
Como Pastor de la Iglesia y ciudadano, con todo respeto, debo decir que la Corte Constitucional se está extralimitando en sus funciones. No sólo no está cuidando la integridad y supremacía de la Carta Magna sino que la está modificando, legislando de espaldas al sentir del pueblo, de quien deriva toda su legitimidad.
Por ello, queridos hermanos, es necesario, abandonar el letargo para defender, con vigor y coherencia, la vida y la familia, los derechos de los menores, que prevalecen frente a los derechos de los demás (art. 44), abriendo un debate nacional que lleve al pueblo colombiano a decidir, con libertad y en consciencia, el tratamiento que quiere dar a estos temas.
El Estado Social de Derecho tiene el deber de respetar los valores éticos y sociales de sus ciudadanos. Las últimas decisiones de la Corte Constitucional en materia de vida y familia, por el contrario, han desconocido el sentir de la mayoría del pueblo colombiano. Creo que decisiones de tanta trascendencia para la vida nacional deberían ser tomadas en espacios políticos más abiertos a la sana discusión de ideas, más representativos de los ideales democráticos de la Nación, más cercanos a las reales preocupaciones del pueblo colombiano.
Dada la incertidumbre existente y los precedentes, ante la decisión que la Corte deberá tomar en pocos días, los invito queridos hermanos y hermanas, colombianos de buena voluntad, a mantenerse vigilantes y atentos, dispuestos a defender la vida y la naturaleza auténtica de la familia.
Dios Todopoderoso los bendiga y los proteja,
Fontibón, 29 de abril de 2012
+ Juan Vicente Córdoba Villota, S.J.
Obispo de Fontibón
Apoyo rotundamente la carta de Monseñor frente al tema de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales; es una flagrante falta de respeto por los
derechos de nuestros niños.
Es importante que se cree el MINISTERIO DE LA FAMILIA en nuestro pais, pues estos temas deben ser manejados, analizados y desarrollados con los profesionales y más aun con las madres y padres de familia que estamos buscando que nuestros hijos tengan un sano desarrollo emocional y su caracter sea fuerte y con valores de autoestima, respeto y correcta dirección de sus vidas para un mejor mañana fundamentado en lo solido que es una familia “hombre y mujer para procrear y formar un hogar de la mano de DIOS TODOPODEROSO”. Apoyo la carta de Monseñor Juan Vicente Cordoba y de mi parte le voy a escribir a la Presidencia de la Republica con esta misma respuesta que les doy para que busquemos ser escuchados. Muchas cosas en nuestro pais deben ser mejores para que nuestros hijos sean mejores y por ende COLOMBIA respire lo bueno para todos. DIOS les bendiga siempre.
Monseñor Córdoba:
Su mensaje muestra la posibilidad real de que un buen pastor asuma los llamados y tareas que conciernen a quienes orientan a millones de colombianos. Estoy seguro que si otros obispos le imitan, y ojalá la Conferencia Episcopal asuma su llamado oficialmente, podremos frenar las acciones en contra de la familia. Desde nuestras páginas le apoyamos. http://www.humanet.com.co
Es importante entender que no es un tema de religión ni de la iglesia católica, que es un tema de valores y de defender la familia y que no por esto tampoco se están atacando a los homosexuales.
Como podemos realmente apoyar?
Estoy totalmente de acuerdo con el pronunciamiento de este valioso jerarca de la Iglesia.
Porque no nos pronunciamos, porque somos pasivos, es que nos pasa lo que nos pasa.
No podía quedarme sin opinar que respaldo totalmente las palabras de mi querido y respetado Monseñor Juan Vicente quien valientemente defiende los valores de la familia ante un mundo que pretende hacernos ver lo malo como bueno y destruir los cimientos de la familia, unidad y célula fundamental de nuestra sociedad y creada por voluntad y don de Dios. La gente habla de los hijos como un “derecho” y por eso se manipula a todo nivel el tema de la adopción, cuando en realidad los hijos son un “don” y una bendición del cielo. Que pasa ahora sí, con el derecho de esos niños de nacer en una familia integramente constituida en el sacramento del matrimonio y rodeado de enseñanzas y valores para llevar una vida digna acorde a los mandamientos y a la moral? No se piensa en esos seres maravillosos, nuestros pequeñitos, que se formarán viendo como normal relaciones anómalas y aberrantes y transformandose poco a poco en personas sin principios, sin la claridad ética en sus conceptos y lógicamente llevando nuestra sociedad a un caos total destruyéndola desde su núcleo y base fundamental???? Unámonos todos en la defensa de La Familia y dejemos de permanecer callados ante este atentado contra La Verdad.
A mi pariente y pastor Mons Juan Vicente, una palabra de aliento y de apoyo. No estas solo; somos muchos los que pensamos igual. Gracias a Dios El nos ha dado un obispo valiente, dotado de una inteligencia y un don de llegar al corazón de muchos, un verdadero pastor en quien depositamos todos los católicos nuestra confianza. Animo y en lo que pueda colaborar saben donde encontrarme.
No mas silencio contra el atropello y la falta de moral de varios de nuestros dirigentes que la sociedad no hemos sabido elegir. Doy mi palabra de aliento, lo mas importante mi oración a todos y cada uno de los que se sienten atropellados y maltratados al defender nuestra única verdadera Fe Católica…. y mucho valor a Monseñor Juan Vicente aquí está la iglesia del Señor que lo apoya.
Apoyo completamente el contenido de la carta de Monseñor Jose Vicente Cordoba. Las decisiones que estan impulsando desde el poder, sobre aprobación de matrimonios gay, adopción de hijos por homosexuales, lesbianas, gay, travestis, etc, catedra en los colegios distritales sobre “educación sexual” para el reconocimiento de la diversidad sexual, diferente a hombre-mujer, son formas de destrucción de la familia natural y de los valores que son pilares morales y sociales para nuestras familias y nuestros hijos.
Los invito a apoyar a Monseñor Juan Vicente, no podemos seguir mirando sin pronunciarnos; los invito a todos a unirnos y apoyar de forma activa, participando y divulgando todas las iniciativas y acciones que se adelanten de forma organizada, en rechazo de estas decisiones y en defensa de la vida y de la familia natural, de la obra y de la creación de Dios y en fidelidad, al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
DE acuerdo totalmente con el contenido de la carta de Monseñor José Vicente Córdoba.
Tras la palabra “Tolerancia”, tan de múltiple interpretación,
se están legalizando una serie de delitos como aborto y aún la pomiscuidad en todas sus degeneraciones.
Nos quejamos de lo mal que anda la moral y la ética en el mundo: ¡NO cambiamos el mundo en un instante!, pero si dando ejemplo cada uno. Dominemos nuestras pasiones, luchemos contra nuestras debilidades, el facilismo, los egos cómodos. Una forma simple es:” Apoyemos las voces que valiéntemente
se arriesgan a rescatar los valores de la sociedad”.
¡Felicitaciones Monseñor!.
Queridisimo y admirado Juan Vicente:
Recibe un fuerte abrazo de apoyo y de reconocimiento a tu sabiduria. Los que hemos tenido el privilegio de conocerte, damos fe del valioso pastor de la Iglesia que tenemos en ti. Adelante con ese objetivo de defender la FAMILIA!!!
Cuenta con nuestra incondicional amistad y apoyo.